
Dossier 2025
26 diciembre, 2025Un artículo recientemente publicado en la revista científica Global Environmental Change Advances explora cómo las inversiones en tierras destinadas a la producción de soja se relacionan con las cadenas globales de suministro y los procesos de deforestación en Sudamérica. El estudio utiliza datos de Land Matrix y otras fuentes complementarias para analizar el papel de distintos actores económicos en la expansión de uno de los cultivos más importantes de la región.
El trabajo, titulado Linking land investments, supply chains and deforestation: Insights from soy land deals in South America, fue elaborado por Sandra Eckert, Louis Zwyssig, Gabi Sonderegger, Markus Giger, Carlos Ortega Insaurralde, Lucas Seghezzo y Cristian Darío Venencia; los últimos tres autores, miembros del Instituto de Investigaciones en Energía no Convencional (INENCO) y del Punto Regional de América Latina de la Iniciativa Land Matrix.
La investigación analiza adquisiciones de tierras a gran escala destinadas a la producción de soja en Argentina y Brasil, dos de los principales países productores y exportadores del mundo. Para ello, los autores combinaron información proveniente de la base de datos de Land Matrix con datos de comercio internacional (TRASE), información empresarial (ORBIS) y registros satelitales sobre cobertura forestal y expansión agrícola.
A partir de esta integración de datos, el estudio examinó 110 adquisiciones de tierras que abarcan cerca de 1,89 millones de hectáreas. El análisis permitió identificar el origen de las inversiones, los principales destinos comerciales de la producción de soja y la relación de estas operaciones con áreas potencialmente afectadas por procesos de deforestación.
Uno de los hallazgos más relevantes es que los inversores nacionales representan la mayor parte de la superficie analizada. Según los resultados, el 54,7 % de las tierras vinculadas a la producción de soja en la muestra corresponde a inversiones domésticas, mientras que los inversores extranjeros tienen una participación menor.
El estudio también muestra que existe una importante diferencia entre el origen de las inversiones y el destino final de la producción. Mientras que China figura como uno de los principales mercados de exportación de soja, no aparece entre los principales países inversores en las adquisiciones de tierras analizadas, evidenciando que quienes controlan la tierra y quienes consumen la producción no necesariamente son los mismos actores.
Además, con respecto al impacto ambiental, los autores estiman que el 14,2 % de la superficie de producción de soja incluida en la muestra presenta una alta probabilidad de estar asociada a procesos de deforestación. Los resultados sugieren que comprender estos procesos requiere observar simultáneamente las dinámicas de inversión, producción, comercio internacional y gobernanza de la tierra.
Más allá de sus resultados específicos, el estudio demuestra el potencial de la base de datos de Land Matrix para generar nuevo conocimiento sobre las conexiones entre inversiones en tierras, mercados internacionales y cambio ambiental. Al combinar información sobre transacciones de tierras con otras fuentes de datos, es posible analizar fenómenos complejos que trascienden las fronteras nacionales y contribuyen a los debates sobre transparencia, rendición de cuentas y gobernanza sostenible de los recursos naturales.
La publicación constituye un ejemplo del valor de la colaboración entre investigadores de distintas instituciones y de cómo los datos abiertos de Land Matrix pueden contribuir a comprender mejor los impactos territoriales de las inversiones agrícolas a gran escala.





